Vapor
(estallidos breves)
...........de Mariano Pensotti
Este espectáculo ganó el Primer Premio del concurso de dramaturgia Germán
Rozenmacher
-organizado por el Festival Internacional de Buenos Aires
Espacio Callejón
Entrada: $ 12 $ 8 (estudiantes)
Los actores Juan Minujin, Uriel Milsztein y Nayla Pose dan existencia a los personajes de Pensotti, envueltos por la música (en Vivo) de Ana Foutel.
Como un vidrio empañado con vapor: oculta algo que hay detrás pero al mismo tiempo hace visible cosas que alguien ha escrito sobre su superficie y de otra manera no se verían.
Un cowboy sueña con la pampa y con ñandúes en llamas, un joven pálido al que le causa placer visitar moribundos haciéndose pasar por amigo de la infancia, una mujer que canta una canción sobre los recuerdos que guarda una casa vacía…
La obra está construida a partir de diez situaciones diferentes donde los personajes son los mismos aunque lo que suceda sea diferente. Personajes que narran, se confiesan, se exhiben al público, se encuentran entre ellos
El vapor como un estado de un elemento que se produce bajo determinadas condiciones. Ese estado trasladado a los cuerpos y relatos de los personajes. Estallidos breves.
Elenco: Juan Minujin, Uriel Milsztein, Nayla Pose
Música en Vivo: Ana Foutel
Escenografía y diseño visual: Jorge Macchi
Iluminación: Matías Sendón
Vestuario: Mariana Tirantte
Colaboración en la dirección y coreografías: Silvia Hilario
Asistencia de dirección: Maria Zambelli
Dramaturgia y dirección: Mariano Pensotti
Cuenta con un Subsidio a la Creación otorgado por la Fundación Antorchas y otros de Proteatro y del Instituto Nacional del Teatro
Dice Mariano Pensotti de Vapor:
“Los textos de “Vapor” no fueron pensados para ser puestos en escena, no eran textos teatrales a priori aunque supongo que esa idea estaba agazapada en algún lugar, fueron escritos por el puro placer de escribirlos durante un período bastante agitado, creativamente. Eso me dio una libertad que no había tenido en trabajos anteriores, una libertad para probar historias, estructuras y textualidades nuevas, al menos para mí.
La decisión de convertir esos textos en una obra significó trabajar con los actores para encontrarles su teatralidad. Fue un proceso muy intenso que, en general, disfrutamos mucho, creo que eso se percibe en la obra.
Los textos fueron escritos como quien graba un disco de rock. Cada una de las situaciones que componen la obra es un poco como una canción que habla de los personajes y sus historias. Algo de la intensidad, la experimentación y la diversión de hacer un disco de rock fue también el clima que rodeó el proceso del trabajo.
Me interesa la mezcla de referentes culturales que aparecen y quedan integrados al mundo poético de la obra. El imaginario norteamericano del western, los cowboys, Las Vegas, el cine, las carreteras sin fin y el desierto de neón aparece fusionado con la pampa, los ñandúes, Buenos Aires, los hijos de la revolución y nuestra realidad más cotidiana. De alguna forma la obra se convierte en una máquina que devora lo sublime, lo poético y lo integra junto al lenguaje más llano de la calle en un show extraño, a veces cómico, a veces inquietante.
Al mismo tiempo “Vapor” es una obra donde hay una voluntad muy puesta en el relato, en narrar historias, queríamos una obra repleta de narraciones, con personajes que no pueden dejar de contar sus historias. Y una obra donde las historias son importantes y no una simple excusa para las actuaciones.
Las historias van desde un cowboy que sueña con ñandúes en llamas en medio de la pampa, a un tipo al que le causa mucho placer visitar moribundos haciéndose pasar por amigo de la infancia, o una mujer que se puede quitar una pierna y tomarle fotografías.
Trabajamos mucho con el escenógrafo, el iluminador y la música para encontrar traducciones escénicas del imaginario que veíamos en el texto y las actuaciones.
Ahora el vapor empieza a empañar el vidrio y oculta cosas que suceden detrás, pero al mismo tiempo revela cosas que sin él no serían visibles. Hacer visible lo invisible, más que ver tener visiones, eso buscamos.”
Mariano Pensotti nació en Buenos Aires en 1973.
En principio se dedicó al cine y video. Realizó los largometrajes “El camino del medio” (1994) y “Soñar lobos y Jirafas” (1996) por el que recibió un subsidio a la creación de la Fundación Antorchas y del Hubert Bals Fund de Holanda, y el cortometraje “Peluquerías Golem” (1997).
En teatro escribió y dirigió “Ojos Ajenos” (2000) en el Rojas, “Trieste” (2001) en el Rojas y el Centro Recoleta, “Los 8 de Julio” (2002) junto a Beatriz Catani en el Teatro Sarmiento dentro del Ciclo Biodrama, “Noche en las Cataratas” (2003) en el Instituto Goethe y en Del Otro Lado, y “Los Muertos” (2004) junto a Beatriz Catani, estrewnada en el Hebbel Theater de Berlin, “El Rio” (2004) en el Centro Cultural de España en Buenos Aires, “La Marea” (2005/2006) estrenada en el Festival Internacional de Buenos Aires, dentro del Proyecto Cruces e invitada a realizarse en el Kunsten Festival des Arts de Bruselas en Mayo del 2006 y “Laura” (2006) en colaboración con Luis Biasotto, residencia del IUNA, actualmente en cartel en el Portón de Sánchez. También dirigió una versión semimontada de “La herida en el costado” de la española Pilar Campos Gallego. Sus textos “Atardecer” y “Verano” fueron representados en el 2002 en Casa de América en Madrid.
Estudió dramaturgia con Daniel Veronese y Alejandro Tantanián, y puesta en escena con Rubén Szuchmacher. También realizó cursos con Mauricio Kartun.
En 1998 fue seleccionado para una residencia de escritura teatral en La Loggia CISD (Italia) dentro del programa Unesco-Aschberg. En el 2002 fue elegido para el Curso de Profesionales de Dramaturgia y Dirección de Casa de América en Madrid, España. Entre sus profesores allí estuvieron los españoles Sanchís Sinisterra y Juan Mayorga. En el 2003 recibió el Primer Premio en el concurso Germán Rozenmacher organizado por el Festival Internacional de Buenos Aires por su obra “Vapor”. “Vapor” obtuvo además un subsidio a la creación otorgado por la Fundación Antorchas en el 2004. La misma obra cuenta con subsidios de Proteatro y el Instituto Nacional del Teatro.
Su obra “Trieste” fue traducida al alemán. “Defensa india de dama” al italiano. “Vapor” al inglés y al francés. “La Marea” al francés y al flamenco.
Trabaja como documentalista y recientemente su proyecto “Vaivenes” (2004) en colaboración con Mara Pescio recibió el subsidio del Fondo Nacional de las Artes.
En sus puestas en escena ha explorado en algunos trabajos (“Trieste”, “Noche en las cataratas”) los usos expresivos del video yuxtapuesto a la actuación en vivo como elemento narrativo. En otros trabajos (“Los 8 de Julio”, “Los Muertos”) la investigación se centró más en los límites de lo teatral, uniendo elementos documentales a la construcción de las ficciones. Y en otros casos (“Ojos Ajenos”, “Vapor”) los trabajos se apoyaron más en una dramaturgia muy personal tendiente a desarrollar un mundo propio y el trabajo con los actores.
También trabajó como Dramaturgista en la opera “Los amores de Apolo y Dafne” estrenada por Beatriz Catani en el 2005 en el Kunsten Festival de Bruselas. Y escribió una serie de textos para el nuevo trabajo de El Periférico de Objetos, “Manifiesto de niños”, también estrenado en el Kunsten Festival de Bruselas.
Actualmente tiene tres obras en cartel: “Laura” en el Portón de Sánchez, los domingos a las 20hs, “Los Muertos” en el Camarín de las Musas, los viernes a las 22hs, y “Vapor” en el Espacio Callejón, los sábados a las 22.45hs.