(Sueños Americanos y un Elefante)
By Dennis Weisbrot
Dirección: David Maler
Funciones: Miércoles 20 hs
Entradas: $ 80 y $ 60 (dto. estudiantes y jubilados)
El TingLAdo Teatro
Mario Bravo 948
Reservas: 4863-1188
American Dreams and an elephant es una comedia dramático-absurda compuesta por cuatro obras cortas que exploran la búsqueda de la identidad dentro de la alienación social, los rituales insensibilizadores, el consumismo patriótico y las secuelas de la guerra. Una crítica sobre la fauna del paisaje urbano de los Estados Unidos donde Daniel está abrumado, el Taxista es un patriota, Wannabe quiere respeto, y Morty... bueno, él se sienta sobre carbón.
FICHA TÉCNICA
Elenco: Elenco: Guillermo Jáuregui, David Maler y Mara Meter
Vestuario: Sophie Lloyd
Iluminación: Sebastián Crasso
Escenografía: Shaina Cohen
Asistente de escenografía: Carolina Acevedo
Sonido: Alejandra Vergel
Fotografía: Arturo Dickson
Asistente de fotografía: Mariana Rubio
Diseño gráfico: Máximo D’Oleo
Producción Ejecutiva: Teresa Gloria Abdala
Comunicación: Maruchi Frometa
Prensa: TEHAGOPRENSA
Asistencia de dirección: Lía Briones
Dirección David Maler
DAVID MALER (sobre la Obra)
Cuando leí la obra por primera vez pensé “esta todo ahí”, entera enfrente de
mi. La esencia estaba ahí, ante mis ojos, transparente y genuina. American Dreams
and an elephant es una crítica fuerte a los Estados Unidos y lo que conocemos
como el “Sueño Americano”, pero no critica desde un lugar común, sino desde
adentro hacia fuera ya que nuestro increíble dramaturgo, Dennis Weisbrot, es
de E.E.U.U., cosa que aporta una serie de factores muy interesantes. Una crítica
sobre la cultura, pero con cierto cariño que uno lleva por su tierra natal,
sin importar lo lejos o desencantado que este con ella. Evidenciamos fallas,
pero nos encariñamos con los personajes, los vemos nadando contra la corriente
en un mar sin fin, pero nunca dándose por vencidos. Frente a la distribución
masiva de información, la globalización, la alienación. Sociedades que cada
vez más nos fuerzan a vivir en una ilusión. La necesidad de justificar nuestras
acciones ante otros. Pero no martillamos las fallas, dándole un peso insoportable,
sino que nos reímos de ellas. Nos deja un sabor agri-dulce, pero salimos con
una sonrisa. Nos es más soportable ver lo insoportable a través de este cristal.
Un humor filoso, de precisión quirúrgica.
Fueron estos los factores que me capturaron de la obra. Mi trabajo es tratar
de dejar todos los elementos lo mas abiertos posibles, no cerrar la obra del
todo, no dejarla concretada invitando a que uno vuelque su propio significado
y lo interprete.