Grupo de teatro Inválido
presenta:
Isla Bell
(una tragedia sindical)

Ganadora de la Mención del jurado del Certamen
Nacional de Dramaturgia 2008
Editorial Colihue
Dramaturgia: Hernán Bustos
- Javier Gencarelli
Dirección: Cinthia Santos
/ Director Asistente:
Gabriel Szulewicz
Funciones:
Viernes a las 21:00
Sala
EL CUERVO : Santiago del Estero 433
Localidades
$20 (descuento estudiantes y jubilados $15) Reservas:4384-7320
Elenco:
Javier Gencarelli - Hernán Bustos
Isla Bell (Una tragedia
sindical) es a la vez una comedia delirante y grotesca, y un grito brutal de
denuncia hacia la clase dirigente que ha definido nuestro presente y el de
cualquier país latinoamericano en las últimas décadas.
Idea: Javier Gencarelli
Escenografía: Romina Chaile Mon
Diseño lumínico: Mariano Tosi
Diseño sonoro: Teatro Invalido
Asistencia: Ricardo Carta
Supervisión General: Pompeyo Audivert
Isla Bell es una comedia despiadada, que juega tanto con su objeto de crítica
como con el total de la sociedad como participe necesaria de la historia, y
posiblemente también con ella misma.
Ha caído el gobierno del “Coronel”
que conducía los destinos del país. Tras la muerte de este líder popular y
carismático, dos inescrupulosos sindicalistas de poca monta cercanos al poder,
se ven obligados a huir. Por medio de un negociado fraudulento, adquieren una
isla del Delta que había sido propiedad del “Coronel” y en la que su esposa “La
Señora” había ordenado construir una casa de fin de semana hecha totalmente de
cristal. Luego de una larga travesía en piragua, arriban a ésta con el propósito
de cumplir una vieja quimera que los acompaña desde la infancia: fundar allí una
“Covani” (Colonia de vacaciones para niños), desde la cual se proponen captar
nuevos adeptos para fundar su propio partido.
Las mentiras,
los chantajes, los negociados, las traiciones y el abuso de poder; son el lugar
donde conviven los sentimientos mas decadentes de estos personajes
Dueña de una voz narrativa fresca y deshilachada, y de un modo de progresión
dramática no lineal; la pieza juega constantemente con el tiempo y con la
memoria colectiva de los espectadores.
Una obra que apela a la actuación en sus recursos más descarnados como único
pilar sobre el que se asienta su estrategia estética y dramática. El total
desamparo, el arrasamiento, la decadencia ruinosa del espíritu y la ética.