Burkina Faso

 

 

de Daniel Dalmaroni

 

Dirección: Jorge Brambati

 Funciones: viernes a las 23.00

Teatro Korinthio (Junín 380)

Reservas al 4951-3392

Localidades: $15 (Estudiantes y jubilados $10)

 Actúan: Gabriel Kipen y Ana Granato

 

Dijo la crítica:
“Con semejante material narrativo y la inapreciable participación actoral de G. Kipen y A. Granato, Jorge Brambati ofrece una puesta dinámica y muy eficaz, que se balancea entre lo atroz y lo patético, donde el absurdo se vuelve risible sin perder su agudo sentido crítico”.
Moira Soto, suplemento Las/12, diario Pagina 12
 
“Tanto el trabajo de Gabriel Kipen como el de Ana Granato demuestran una acabada creatividad. En breves relatos, por ejemplo, consiguen que el espectador se conmueva a partir de unas historias casi inverosímiles, pero siempre movilizadoras de la acción”.
Carlos Pacheco, diario La Nación
 
“Cuando se pierde hasta los sueños la pobreza se hace tangible y por eso esta obra inteligente y desconcertante se vuelve necesaria”.
Adriana González, www.criticateatral.com.ar
 
Todos los elementos escénicos coadyuvan a conseguir el objetivo impuesto por “Burkina Faso”… que sumados a la actuación de la pareja protagónica generan una ceremonia implacable, tan misteriosa, de tan remota salvación, de tan lejanos designios como el mismo lugar evocado en el título, una Burkina Faso perdida en el África y sólo alumbrada por un gentilicio desparramado en las columnas de un siniestro crucigrama.
Eduardo Giorello, diario El Día (La Plata)

 

Breve y contundente, sardónica y divertida, Burkina Faso fue bien manejada por el director Jorge Branbati incorporando acciones corporales que indican el camino de la farsa y el absurdo -algo tiene el texto de ambas vertientes- y creando un código interpretativo interesante.

Rómulo Berruti, www.mundoteatral.com.ar

http://mundoteatral.com/ar/elespacio/romuloberruti/nota.php?uid=367

 

La metáfora está tratada con suma precisión y shockea salvajemente para que el mensaje llegue a destino. El tiempo es el adecuado. No sobra ni falta un solo minuto para ser disfrutada. Daniel Gaguine, Noticias Urbanas

 

La metáfora está tratada con suma precisión y shockea salvajemente para que el mensaje llegue a destino. El tiempo es el adecuado. No sobra ni falta un solo minuto para ser disfrutada.
Daniel Gaguine, Noticias Urbanas

 

 

Una comedia trágica en la que el humor negro está presente en todo momento.

Una pareja, sumida en la más profunda miseria, decide matar a sus tres hijos y luego suicidarse, como salto hacia delante para “superar” la crisis en la que están inmersos. Sin embargo, la realidad se les rebela y sus tres hijos van muriendo de a uno sin que ellos hayan tenido tiempo de tomar intervención y hacerlo con sus propias manos. Por momento pareciera que se trata de una tragedia en donde los personajes no son dueños de sus propios destinos, y por otros el humor negro y la comedia invaden la escena. El sorpresivo final pone en dudas las intenciones reales de los protagonistas, todos los hechos que parecen haber sucedido y los que hemos presenciado nos abren una puerta a una nueva realidad.

 

FICHA TÉCNICA

Escenografia y vestuario: Carmen Ladio

Diseño de Luces: Horacio Efron

Música: Omar Garayalde

Asistente: Luciana Galin

Asistente de Dirección: Claudia Acosta

 

Dijo la crítica:

 

Dijo la crítica:

“Con semejante material narrativo y la inapreciable participación actoral de G. Kipen y A. Granato, Jorge Brambati ofrece una puesta dinámica y muy eficaz, que se balancea entre lo atroz y lo patético, donde el absurdo se vuelve risible sin perder su agudo sentido crítico”.
Moira Soto, suplemento Las/12, diario Pagina 12

“Tanto el trabajo de Gabriel Kipen como el de Ana Granato demuestran una acabada creatividad. En breves relatos, por ejemplo, consiguen que el espectador se conmueva a partir de unas historias casi inverosímiles, pero siempre movilizadoras de la acción”.
Carlos Pacheco, diario La Nación

“Cuando se pierde hasta los sueños la pobreza se hace tangible y por eso esta obra inteligente y desconcertante se vuelve necesaria”.
Adriana González,  www.criticateatral.com.ar

Todos los elementos escénicos coadyuvan a conseguir el objetivo impuesto por “Burkina Faso”… que sumados a la actuación de la pareja protagónica generan una ceremonia implacable, tan misteriosa, de tan remota salvación, de tan lejanos designios como el mismo lugar evocado en el título, una Burkina Faso perdida en el África y sólo alumbrada por un gentilicio desparramado en las columnas de un siniestro crucigrama.

Eduardo Giorello, diario El Día (La Plata)

 

 

 

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